Procedimientos de Diagnóstico
Con el propósito de determinar el curso apropiado del tratamiento se pueden realizar algunos exámenes de diagnóstico, como son:
Análisis de semen
El conteo y calidad espermático de la pareja de una paciente se verifica fácilmente mediante un análisis de semen. Los resultados más precisos de esas pruebas se logran cuando hay abstinencia de eyaculación de 2 a 5 días previos al análisis del semen, el cual incluirá parámetros básicos como el número de espermas, motilidad y morfología (forma). En una eyaculación normal, el volumen total del semen es entre media y una cucharadita de café. Como parte del estudio, el técnico determinará el número de espermas presentes en la eyaculación. Una concentración de esperma normal es entre 20 millones /ml y 200 millones/ml. También se analiza el tipo de movimiento que presentan los espermas y se calcula el porcentaje de motilidad observando el número que se mueve de cada 100. Por lo menos el 50% de cualquier concentración de espermas debe de tener una buena motilidad para considerarla dentro de los rangos aceptables. Un esperma bien desarrollado puede impulsarse por sí mismo dentro el tracto reproductivo femenino a una velocidad de más de 2 pulgadas por hora. Por último, el técnico revisa la forma o morfología del esperma, el cual debe tener una cabeza de forma oval y sin irregularidades.
En el caso de que el análisis de semen sea anormal, se deberá repetir. Si aún así es anormal o si la pareja masculina conoce que tiene alguna condición o historia médica que pueda estar ocasionando complicaciones de fertilidad, debe buscar la ayuda de un urólogo especializado en infertilidad. La evaluación de la pareja masculina incluye, de manera regular, un examen físico y más adelante pruebas y estudios de diagnóstico. En muchos casos, los tratamientos tanto para el hombre como para la mujer pueden darse al mismo tiempo para acelerar el proceso del tratamiento de fertilidad.
Biopsia del Endometrio
Este procedimiento consiste en tomar muy poco tiempo antes del período menstrual, una pequeña cantidad de tejido del endometrio; regularmente entre el día 7 y 10 después de la ovulación. Se debe de realizar UNICAMENTE después de que una prueba de embarazo confirme que la paciente no está embarazada. Este estudio se utiliza a veces para determinar si una mujer tiene algún problema en su fase lútea, un desequilibrio hormonal que puede impedir que la mujer pueda mantener un embarazo debido a que no se produce la suficiente cantidad de progesterona.
Condición de salud antes de un embarazo
Para aumentar la probabilidad de tener un bebé sano, se deben considerar algunos aspectos básicos antes de intentar lograr un embarazo. Es importante haber tenido una consulta previa con su gineco-obstetra aproximadamente 4 meses antes de intentar embarazarse. Esta consulta es una oportunidad para platicar sobre problemas previos al embarazo, aspectos sociales, ambientales y salud en general. Si no se ha realizado esta consulta previa, se indicarán algunos estudios como revisar la hemoglobina y el hematocrito para descartar una posible anemia, inmunidad a la rubéola y otros estudios de sangre. Probablemente sean necesarias algunas pruebas de sangre para enfermedades o trastornos genéticos de acuerdo a la historia familiar de cada paciente.
Recomendaciones básicas:
Alrededor de 3 meses antes de un embarazo y durante los primeros dos meses del embarazo, el Centro de Control de Enfermedades recomienda tomar ácido fólico o consumir alimentos diariamente que contengan un mínimo de 0.4mg. Diferentes investigaciones han demostrado que la toma de ácido fólico de 0.4mg diariamente antes del embarazo y durante la etapa más temprana del embarazo ayuda significativamente a reducir el riesgo de que el bebé nazca con trastornos serios y defectos del tubo neural como espina bífida, anencefalia o encefalocele. Otros hábitos sanos previos al embarazo pueden ser:
o Limitar las bebidas alcohólicas, café, té, refrescos, y otras bebidas y alimentos que contengan cafeína
o Evitar el uso de drogas recreacionales (como la mariguana) y el uso excesivo de medicamentos de acceso controlado y no controlado
o Evitar exposiciones a substancias tóxicas como las de la industria química, herbicidas y pesticidas
o Mantener una higiene personal adecuada y hábitos saludables
o Intentar mantener el peso corporal dentro de un margen de 15% del peso ideal de acuerdo a la altura y complexión de cada paciente. Se ha encontrado que la obesidad altera la ovulación normal; por lo tanto, llevar una dieta sana y mantenerse con una aceptable índice de masa corporal (BMI) puede ayudar a la concepción.
Examen Post-Coito
El examen post-coito es un procedimiento rápido y sin dolor con el cuál se obtiene información sobre cómo interactúa el moco cervical y el esperma La prueba debe realizarse uno o dos días antes o después de la ovulación. Registros de la temperatura basal del cuerpo o los kits para predecir la ovulación son muy útiles para conocer cuándo será la ovulación. Una pareja debe de abstenerse de tener relaciones sexuales 2 días antes de la ovulación y posteriormente tenerlas de 2 a 8 horas antes de acudir a la oficina del médico a realizar esta prueba. Se coloca un espejo en la vagina, como si se fuera a realizar un papanicolau. Se utiliza una jeringa, sin aguja, para remover moco de la apertura del cérvix. Se analiza el moco colocándolo bajo el microscopia para observar la presencia o ausencia de esperma “nadando”.
Exámenes de hormonas femeninas
Estudios de hormonas específicas pueden aportar información importante acerca de la función hormonal de la mujer y su sistema reproductivo. Probablemente el estudio hormonal más importante que se debe llevar a cabo es el de la hormona FSH (hormona folículo estimulante). Se debe realizar en el día 2 o 3 del ciclo menstrual. Esta prueba puede ofrecer información acerca de la calidad de los óvulos de la mujer. Un nivel de FSH anormal, o alto, puede significar que puede ser más difícil para la mujer concebir.
Histerosalpingografía
Este estudio se utiliza para examinar el útero y las trompas de falopio de la paciente. Es un procedimiento de rayos X en el cual se inyecta dentro del útero y las trompas de Falopio, a través del cérvix, una solución de medio de contraste. Este contraste aparecerá en blanco en la placa de rayos X, y permite al radiólogo y al médico evaluar si existen anormalidades, como pueden ser formas anormales del útero, tumores, tejido con cicatrices o bloqueos en las trompas de falopio. Si una mujer intenta concebir en el mismo ciclo que se realiza la HSG, es importante realizar la prueba ANTES de la ovulación para que no exista peligro de remover o “arrastrar” un óvulo o un embrión en desarrollo. A pesar de que la mayoría de las mujeres experimentan cólico ligero y una molestia pasajera durante el procedimiento, algunas mujeres, en especial aquellas que tienen obstrucción en las trompas, reportan un dolor intenso. Las pacientes tiene la opción de tomar algún medicamento preescrito, el cual se puede administrar 30 minutos antes del procedimiento.
Historia clínica y examen físico de la paciente
Se elaborará un historial médico que incluye información como:
• Cirugías anteriores
• Antecedentes de tabaco, alcohol, drogas o tóxicos ambientales
• Anteriores o actuales enfermedades de transmisión sexual
• Características de los ciclos menstruales
• Embarazos anteriores, pérdidas o abortos
• Examen físico que puede incluir un ultrasonido transvaginal
Adicionalmente, si existe una pareja masculina, también se obtendrá su historia médica. Solamente después de reunir la información de la historia médica y del examen físico se podrá determinar un tratamiento apropiado. Este plan puede incluir el realizarse futuros estudios diagnóstico diferentes a los presentados en la consulta inicial.
Registros de temperatura basal del cuerpo
Una mujer que no tiene certeza de cuándo ovula puede identificar el momento de la ovulación registrando la temperatura basal de su cuerpo (BBT) durante varios meses. El registro comprende tomar la temperatura cada mañana al despertar y registrar los resultados. Para mayor exactitud, se debe realizar antes de ingerir café caliente o de cepillarse los dientes, ya que esto puede interferir con la lectura de la temperatura. Cuando ésta se eleva 0.5 grados centígrados, la mujer está en el proceso de ovulación. El registro de la temperatura basal del cuerpo no se recomienda como un método para programar las relaciones sexuales, ya que la elevación de la temperatura es causada por el aumento de la progesterona después de que el folículo ha liberado el óvulo, así que la oportunidad de concebir puede haber ya pasado en el momento en que la temperatura se eleva. Desafortunadamente, algunas pacientes encuentran que el llevar registros de BBT es una pérdida de tiempo, es frustrante, y también un recordatorio diario de que tienen dificultades para concebir. A pesar de esto, puede ser un buen primer paso para intentar embarazarse, pero si los resultados son negativos después de tres meses, se recomienda que la pareja intente otros métodos como los kits de detección de LH en la orina para detectar la ovulación.
Ultrasonidotransvaginal
Se utiliza un ultrasonido interno para evaluar la condición de los ovarios y el útero. El transductor, en un ultrasonido vaginal, es una probeta larga cubierta con lubricante y un preservativo o condón, que se introduce en la vagina. El endocrinólogo reproductivo revisa, de esta manera, el útero, lo ovarios y en algunas ocasiones las trompas de Falopio. Este procedimiento no es doloroso y muchas pacientes lo prefieren al ultrasonido abdominal en el que la vejiga tiene que estar llena.